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El wellness como estilo de vida

martes, noviembre 06, 2007

El boom de la linaza

LinazaUtilizada desde tiempos muy remotos, la linaza, nombre que se le da a las semillas de lino, está de moda y no es para menos, ya que es una de las fuentes más grandes de Omega 3 y Omega 6, esenciales para el buen desarrollo de nuestro organismo.

¿A qué se debe el boom de la linaza?

Esto se debe a que es un producto natural con grandes propiedades curativas:

  • La linaza tiene una sustancia llamada prostanglandina que ayuda a controlar la presión arterial y tiene poder desinflamante.
  • Su gran cantidad de Omega 3 y Omega 6 ayuda regular el nivel de colesterol.
  • Por su contenido de fibra, regula el sistema digestivo, ya que combate el estreñimiento. Evita la aparición de diverticulitis.
  • Además ayuda a controlar el exceso de peso, dos cucharadas de linaza en un vaso de zumo de frutas te calmará la sensación de hambre. Es ideal para quienes se pasan todo el día pensando en comer.
  • También puedes agregarla a tu ensalada de frutas o también puedes incluirla en la preparación de kekes, tortillas, galletas, hamburguesas.

Si quieres vivir saludablemente introduce linaza en tu dieta diaria. No olvides que no debes exceder las dos cucharadas de linaza por día.

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Dieta baja en grasa reduce riesgo de cáncer de ovario

Traducido del inglés: miércoles, 10 de octubre, 2007

Por Will Dunham

WASHINGTON (Reuters) - Una dieta reducida en grasa protegería a las mujeres del cáncer de ovario, indicaron investigadores estadounidenses.

Los expertos evaluaron a unas 49.000 mujeres posmenopáusicas de todo Estados Unidos durante casi ocho años.

A cerca del 40 por ciento de las participantes les pidieron que disminuyeran a la mitad la cantidad de grasa en sus dietas, mientras que al resto se les solicitó que continuaran con su alimentación habitual.

No se observó diferencia en el riesgo de desarrollar cáncer de ovario en los primeros cuatro años del estudio, pero en los siguientes cuatro las pacientes que comían menos grasa fueron un 40 por ciento menos propensas a padecer esta forma de cáncer que otras mujeres, reveló el estudio.

"Estamos encantados de poder decir algo positivo a las mujeres estadounidenses: seguir una dieta baja en grasa reduciría bastante su riesgo de desarrollar cáncer de ovario", dijo en una entrevista telefónica Ross Prentice, del Centro de Investigación del Cáncer Fred Hutchison, en Seattle.

Prentice fue el encargado de dirigir el estudio, publicado en Journal of the National Cancer Institute.

La investigación es la última en indagar si existe una relación entre la dieta y la enfermedad. Estudios previos han implicado a los factores dietarios en el desarrollo de algunos tipos de cáncer.

Los tumores en los ovarios no son diagnosticados con frecuencia en sus estadios tempranos, cuando son más tratables, y sus causas son poco claras.

La Sociedad Estadounidense del Cáncer indicó que el tumor de ovario se ubica en el quinto lugar en la lista de las principales causas de muerte por cáncer en las mujeres en Estados Unidos y añadió que se prevé que provoque la muerte de alrededor de 15.000 estadounidenses este año.

Alrededor de dos tercios de las mujeres que desarrollan cáncer de ovario tiene 55 años o más y ésta es una condición levemente más común en las pacientes blancas que en las de raza negra.

Los antecedentes personales de cáncer de pecho o los episodios familiares de cáncer de ovario o de mama parecen elevar el riesgo de padecer la dolencia.

Algunos estudios anteriores hallaron una mayor tasa de muerte por cáncer de ovario en las mujeres con sobrepeso. Las pacientes con más exceso de kilos corren un 50 por ciento más de peligro.

No obstante, la posible relación entre la dieta alta en grasa y el cáncer de ovario sigue presentando controversias.

Prentice manifestó que en Estados Unidos es común una dieta con un contenido graso que representa el 35 por ciento de la ingesta total.

El experto señaló que las mujeres que realizaron cambios para reducir su consumo de grasas a alrededor del 24 por ciento de su alimentación no habían alcanzado el objetivo pero aún mostraban importantes beneficios.

Las participantes que presentaban la mayor ingesta de grasa al comenzar el estudio experimentaron la principal disminución del riesgo, dijeron los investigadores.

Muchas de las mujeres que integraron el estudio actualmente están siendo analizadas por cinco años más, comentó Prentice.


Reuters Health

El ginseng disminuye la glucosa de la sangre

Científicos descubrieron una nueva e interesante posibilidad de tratamiento de la diabetes. Comprobaron que la popular hierba ginseng disminuye los niveles de glucosa en sangre, cuando es usada junto con las comidas.

A pesar de que no existen evidencias médicas sobre su eficacia terapéutica, el uso de hierbas en la medicina aumentó considerablemente. El ginseng, una de las hierbas más populares, a lo largo del tiempo, ha llegado a ser considerada útil para controlar la glucosa en la sangre de los pacientes diabéticos.

Para comprobar esta hipótesis, investigadores del St. Michael's Hospital en Toronto, Ontario, Canadá, estudiaron los efectos del ginseng americano (Panax quinquefolius) en pacientes diabéticos tipo 2 y en no diabéticos. El estudio fue conducido por el Dr. Vladimir Vuksan, y los resultados fueron publicados en la revista Archives of Internal Medicine.

Fueron estudiados 10 pacientes adultos no diabéticos y 9 pacientes adultos con diabetes de tipo 2. Cada participante recibió una dosis de ginseng de 3 g, 40 minutos antes de una prueba con 25 g de glucosa por vía oral, repitiendo la dosis durante la ingesta de glucosa. En otras ocasiones, los participantes recibieron un placebo antes y durante la ingesta de glucosa. Después de ingerir glucosa, se midió la glucemia cada 15 a 30 minutos, hasta completar las 2 horas.

Los resultados obtenidos en los pacientes diabéticos y los no diabéticos eran diferentes. Entre los no diabéticos no se observaron diferencias en la glucemia con el ginseng y el placebo, si el ginseng era usado junto con las comidas; por otra parte, el uso de ginseng en los no diabéticos 40 minutos antes de las comidas llevó a una disminución de los niveles de glucosa en sangre.

En los pacientes portadores de diabetes tipo 2, se logró aproximadamente un 20% de disminución de la glucosa, tanto si el ginseng era usado antes o durante la administración de glucosa.

Los autores afirman que sería prematuro realizar recomendaciones sobre el uso del ginseng basándose solamente en este pequeño estudio.

Los resultados tampoco sugieren que las personas deban simplemente usar ginseng por cuenta propia para prevenir la diabetes, pues deben realizarse nuevas investigaciones hasta que se pueda confiar en este hallazgo.

Copyright Bibliomed

Controlar el estrés adecuadamente aumenta el colesterol bueno

Un estudio sugiere que eso podría ayudar a proteger sus arterias

Traducido del inglés: lunes, 20 de agosto, 2007

Imagen de noticias HealthDayDOMINGO 19 de agosto (HealthDay News/Dr. Tango) -- Un estudio señala que un hombre que mantiene el control ante una situación estresante se ayuda a sí mismo al aumentar los niveles de colesterol HDL, el tipo bueno que mantiene las arterias limpias.

Además, podría estarle añadiendo años a su vida.

El hallazgo fue una sorpresa, según Carolyn M. Aldwin, miembro de un grupo que presentó el estudio el sábado en la noche en la convención anual de la American Psychological Association en San Francisco.

La creencia ha sido que un hombre que tiene respuestas hostiles al estrés perjudica su sistema cardiovascular al aumentar el nivel de colesterol LDL, el tipo malo que forma placas que obstruyen las arterias, aseguró Aldwin, presidenta del departamento de desarrollo humano y ciencias familiares de la Universidad Estatal de Oregón.

"Se pensaba que la elección de una estrategia de afrontamiento tenía efectos inmediatos sobre el colesterol LDL", dijo. Pero los que sobrellevaron mejor la situación en el estudio tenían niveles más altos de HDL.

El estudio no halló ningún efecto sobre los niveles de colesterol LDL, aseguró.

Los investigadores trabajaron con 716 hombres, casi todos de raza blanca y edad promedio de 65 años, que participaron en un estudio de larga duración sobre el envejecimiento. A cada uno se le pidió que describiera la situación más estresante a la que se había enfrentado en la semana anterior y se le pidió que escogiera entre 26 estrategias para sobrellevar el estrés. Dichas estrategias se clasificaron según la hostilidad que presentaban los hombres y otras características.

Se tomaron muestras de sangre de los hombres luego de un ayuno durante la noche y se midieron los niveles de colesterol HDL y LDL, así como de triglicéridos. Los niveles más bajos de HDL se hallaron en los hombres que se valieron de la hostilidad como estrategia de afrontamiento y entre aquéllos que se echaron la culpa y se aislaron. Esas estrategias sí aumentaron un poco los niveles de triglicéridos, pero no tuvieron ningún efecto sobre las lecturas de LDL.

El estudio no estaba diseñado para determinar el mecanismo que afectó los niveles de colesterol, aseguró Aldwin, "pero podemos especular un poco".

La especulación es que los hombres que se mantienen calmados y controlan la hostilidad pueden evitar el aumento de los niveles de hormonas del estrés como cortisol, que afectan los niveles de lípidos en sangre, dijo. "La teoría es que al permanecer calmado se logra reducir los niveles de hormonas del estrés", aseguró Aldwin.

Loriena A. Yancura, psicóloga de la Universidad de Hawai que dirigió el estudio, aseguró en una declaración preparada que le sorprendía la falta de relación entre las estrategias de afrontamiento y los niveles de LDL.

"Una posible razón podría ser que las medidas de hostilidad, afrontamiento y lípidos se tomaron al mismo tiempo", aseguró Yancura. "Es posible que los cambios en el LDL pudieron haber sido aparentes en un ambiente de laboratorio o si hubiéramos observado relaciones longitudinales entre hostilidad, afrontamiento y lípidos".

Según Aldwin, la lección general del estudio es que "la estabilidad emocional, un rasgo de la personalidad, protege contra la mortalidad. Los hombres que tenían un buen autocontrol tenían niveles superiores de HDL".

En términos prácticos, un primer paso hacia el autocontrol es no tratar de molestarse demasiado con las situaciones estresantes, explicó Aldwin. "Hay que mantener los problemas en perspectiva. La mayoría de los problemas no son importantes si se comparan con un trauma potencialmente mortal", dijo.

La mejor manera de manejar un problema estresante "es encargarse de arreglarlo", recomendó Aldwin. Si el problema no se puede resolver, pues a veces hay que aprender a aceptar ciertas cosas, agregó.


Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
HealthDay

(c) Derechos de autor 2007, ScoutNews, LLC

Los negros y los latinos de mayor edad luchan contra el control de la diabetes

Estudio halla que sus niveles de glucemia tienden a ser superiores que los de los blancos
raducido del inglés: jueves, 27 de septiembre, 2007

Imagen de noticias HealthDayJUEVES 27 de septiembre (HealthDay News/Dr. Tango) -- Un estudio reciente halla que es menos probable que los estadounidenses negros y latinos que tienen diabetes y toman medicamentos para controlarla la tengan bajo control, en comparación con los blancos.

Dos factores parecen explicar parte de esta diferencia en el control de la glucemia, la adhesión a los medicamentos y las respuestas emocionales a la diabetes, según el estudio.

"Buena parte de los resultados de la diabetes dependen de lo que los pacientes hacen en su vida diaria", aseguró la Dra. Michele Heisler, investigadora líder y profesora asistente de medicina interna de la Facultad de medicina de la Universidad de Michigan.

Tomar medicamentos regularmente, llevar una dieta saludable y hacer ejercicio, y monitorizar los niveles de glucemia son cosas críticas, aseguró Heisler. "Además, a las personas que tienen mayores niveles de estrés relacionado con la diabetes les va peor", dijo.

Para el estudio, el equipo de Heisler recolectó datos de 1,199 pacientes de diabetes a partir de los 55 que participaron en el Health and Retirement Study. Esos pacientes se midieron la glucemia con la prueba de A1C, que mide el promedio de glucemia durante los tres meses anteriores. El nivel de A1C recomendado para los diabéticos es inferior al siete por ciento. Las personas que no tienen diabetes generalmente tienen un nivel de A1C inferior al seis por ciento.

Cuando los investigadores examinaron a los diabéticos que tomaban medicamentos para controlar la glucemia, hallaron una diferencia significativa en los niveles de A1C para blancos, negros y latinos. Los blancos tenían un promedio de A1C de 7.22 por ciento, pero para los negros fue de 8.07 por ciento y para los latinos de 8.14 por ciento.

Hubo una diferencia aún mayor entre las 286 personas entre los 55 y los 64, que los hace demasiado jóvenes para ser beneficiarios de Medicare. La lectura promedio de A1C para los blancos fue de 7.46 por ciento para los blancos, de 8.96 por ciento para los negros y de 8.91 por ciento para los latinos. Los investigadores anotaron que hubo una diferencia aún menor en los niveles de A1C entre los mayores de 65.

Heisler anotó que estas disparidades coinciden con la elegibilidad para Medicare. "Parece que Medicare está funcionando, que hace una diferencia", dice.

Cuando los investigadores examinaron los factores que contribuyen a un buen control de la glucemia, los indicadores usuales, como educación, ingreso y acceso a la atención de la salud, no tuvieron mucho que ver, aseguró Heisler.

Un hallazgo fue particularmente significativo, aseguró Heisler. "Los estadounidenses de origen africano informaron que no tomaban los medicamentos según las indicaciones", dijo. "La adhesión a los medicamentos fue uno de los pronosticadores más importantes del control de la glucemia".

Heisler considera esto un hallazgo más estimulante porque es algo que se puede cambiar. "Tenemos que hacer un mejor trabajo con los estadounidenses de origen africano para explicar los medicamentos y su importancia", dijo.

Las dificultades relacionadas con la diabetes contribuyen de manera importante a un mal control de la glucemia, en especial entre los Latinos, aseguró Heisler. "Los latinos informaron sobre niveles mucho mayores de dificultad relacionados con la diabetes que los blancos", dijo. "En general, necesitamos enfocarnos más en ayudar a los pacientes a controlar ellos mismos su diabetes".

Aún así, esos factores, aunque significativos, sólo explican cerca de la quinta parte de la disparidad entre los blancos, negros y latinos, aseguró Heisler. Otros factores podrían ser la calidad de la atención de la salud, las dosis de medicamentos y los factores ambientales y el estrés en general, dijo.

Los hallazgos fueron publicados en la edición del 24 de septiembre de la revista Archives of Internal Medicine.

El Dr. Larry Deeb, presidente de medicina y ciencia de la American Diabetes Association, considera que los médicos necesitan ser más agresivos para tratar la diabetes entre negros y latinos.

A partir de los niveles de A1C, los negros y los blancos tienen un riesgo significativamente mayor que los blancos para complicaciones de la diabetes, aseguró Deeb. Entre esas complicaciones se incluían la ceguera, el ataque cardiaco, la insuficiencia renal y amputaciones de pie. "Pero no tenemos buenas respuestas a por qué existen esas disparidades", dijo.

Deeb aseguró que podría haber un sesgo entre los médicos cuando tratan negros y latinos. "Los médicos necesitan saber que la gente de color tiende a tener un nivel de A1C superior", dijo. "Tiene que ser explicado. Pero no intente explicarle con factores socioeconómicos, no intente explicarlo a partir de los aspectos de la autogestión.

"Explíquelo preguntándose usted mismo, como médico. Pregúntese si usted puede controlar mejor la diabetes", sugirió.


Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
HealthDay

(c) Derechos de autor 2007, ScoutNews, LLC

La hipertensión triplica el riesgo de diabetes en las mujeres

Un estudio halla que lo hace independientemente de otros factores de riesgo de la diabetes normales, como la obesidad
obert Preidt

Traducido del inglés: miércoles, 10 de octubre, 2007

MIÉRCOLES 10 de octubre (HealthDay News/Dr. Tango) -- Un estudio estadounidense halla que en comparación con las mujeres de presión arterial baja, las hipertensas tienen una probabilidad tres veces mayor de desarrollar diabetes tipo 2.

La relación entre la hipertensión y el riesgo de diabetes era independiente de factores de riesgo conocidos que aumentan las probabilidades de padecer diabetes y enfermedades cardiovasculares, apuntaron los investigadores del Hospital Brigham and Women's, la Facultad de medicina de Harvard y la Facultad de salud pública de Harvard.

Según la información que aparece en la edición del 9 de octubre del European Heart Journal, el equipo hizo seguimiento a 38,000 profesionales de salud de sexo femenino durante más de 10 años. Al comienzo del estudio, las mujeres (todas libres de diabetes y enfermedad cardiovascular) fueron divididas en cuatro grupos según su presión sanguínea: presión óptima, por debajo de 120 mm/Hg sistólica, 75 mm/Hg diastólica; normal, 120-129 mm/Hg sistólica, 75-84 mm/Hg diastólica; normal-alta, 130-139 mm/Hg sistólica, 85-89 mm/Hg diastólica; e hipertensión, al menos 140 mm/Hg sistólica, 90 mm/Hg diastólica, y/o haber tenido un historial de hipertensión o tratamiento de la afección.

Después de 10 años, el 9.4 por ciento de las mujeres del grupo de hipertensión había desarrollado diabetes tipo 2, en comparación con el 5.7 por ciento del grupo de presión normal alta, el 2.9 por ciento del grupo de presión normal y el 1.4 por ciento del grupo de presión óptima.

Tras ajustar varios factores como la edad, el tabaquismo, el consumo de alcohol, el índice de masa corporal, el ejercicio y el historial familiar de diabetes, los investigadores concluyeron que las mujeres hipertensas todavía tenían un riesgo tres veces mayor de desarrollar diabetes en comparación con las mujeres que tenían una presión óptima.

"Encontramos que la obesidad era también un factor de riesgo fuerte e independiente para el desarrollo de la diabetes tipo 2. Sin embargo, el análisis estadístico mostró que la relación entre la presión sanguínea y la aparición de la diabetes tipo 2 era similar entre las mujeres que tenían un peso normal, sobrepeso o que eran obesas. El incremento en el riesgo se triplicó desde la categoría de presión sanguínea más alta hasta la más baja para las tres categorías de peso. Este análisis mostró que la relación entre la presión sanguínea y la diabetes no se explicada solamente por el peso", dijo en una declaración preparada el autor principal, el Dr. David Conen, cardiólogo y becario de investigación.

Conen y sus colegas sugirieron que un posible mecanismo responsable de la relación entre la presión sanguínea y la diabetes podría ser la disfunción endotelial, la interrupción de procesos bioquímicos normales llevados a cabo por las células que recubren la pared interna de los vasos sanguíneos.

"Podría ser un precursor de la hipertensión y la diabetes", dijo Conen. "Por tanto, la progresión de la disfunción endotelial podría causar el empeoramiento de la presión sanguínea y de la glucosa en sangre. Este hallazgo está en sintonía con el hecho de que tanto la presión sanguínea como la glucosa en sangre ocurren al mismo tiempo como parte del síndrome metabólico", una combinación de problemas de salud que aumenta el riesgo de enfermedad cardiovascular y diabetes.


Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
HealthDay

Un estudio muestra cómo el ejercicio ayuda al corazón de las mujeres

me encontrè esta nota en la web me parece demasiado importante y la comparto con todos, espero sea de gran utilidad.

Gran parte del beneficio procede de cambios en la presión arterial y la inflamación

Robert Preidt

Traducido del inglés: lunes, 22 de octubre, 2007

Imagen de noticias HealthDayLUNES 22 de octubre (HealthDay News/Dr. Tango) -- Alrededor del 60 por ciento de la protección ofrecida a las mujeres por medio de los ejercicios contra la enfermedad cardiaca y el accidente cerebrovascular procede de su efecto sobre unos cuantos factores de riesgo, señala un estudio estadounidense en la revista Circulation.

Los investigadores evaluaron los factores de riesgo cardiovasculares y los niveles de ejercicio en más de 27,000 mujeres, de 45 a 90 años (con una edad media de 55 años) inscritas en el Women's Health Study, que fueron seguidas durante más de 11 años para el nuevo diagnóstico del ataque cardiaco y accidente cerebrovascular.

Las mujeres que más se ejercitaban eran 40 por ciento menos propensas a tener un ataque cardiaco o accidente cerebrovascular que las que hacían la menor cantidad de ejercicio.

"La actividad física regular es enormemente beneficiosa en la prevención del ataque cardiaco y accidente cerebrovascular", dijo en una declaración preparada la autora principal, la Dra. Samia Mora, catedrática de medicina en la Facultad de medicina de Harvard en las divisiones de medicina preventiva y cardiovascular en el Hospital Brigham and Women's, de Boston.

"Hallamos que incluso los cambios modestos en los factores de riesgo para la enfermedad cardiaca y accidente cerebrovascular, sobre todo los relacionados con la inflamación/hemostasis y la presión arterial, puede tener un impacto profundo en la prevención de eventos clínicos. Este estudio es el primero en examinar la importancia de una variedad de factores de riesgo conocidos para explicar cómo la actividad física previene la enfermedad cardiaca y el accidente cerebrovascular", apuntó Mora.

El equipo de Harvard halló que los cambios relacionados con el ejercicio en biomarcadores inflamatorios y hemostáticos (fibrinógenos, proteína C reactiva y molécula 1 de adhesión intracelular) tuvieron el mayor impacto, y redujeron el riesgo de el ataque cardiaco y accidente cerebrovascular en 33 por ciento.

"Los factores inflamatorios y hemostáticos como grupo tienen funciones y papeles superpuestos y, en nuestro estudio, tuvieron el mayor efecto en la mediación de la cardioprotección relacionada con el ejercicio, más que la presión arterial y el peso corporal", apuntó Mora.

La mejora relacionada con el ejercicio en la presión arterial fue el segundo efecto más importante (una reducción de 27 por ciento en el riesgo), seguido de los lípidos (grasas sanguíneas), índice de masa corporal, anormalidades en la glucosa, función renal, y homocisteína.

Debido a la falta de evidencia clínica, la inclusión de biomarcadores inflamatorios y hemostáticos como factores de riesgo en la evaluación de la enfermedad cardiovascular aún no es reconocida por la American Heart Association.


Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
HealthDay

(c) Derechos de autor 2007, ScoutNews, LLC