Hoy vamos con un par de consejos prácticos tanto si eres instructor como practicante de actividades dirigidas coreografiadas, como el aeróbic, step o los estilos (ritmos latinos por ejemplo) y quieres aumentar la intensidad de las sesiones:
A partir de cierta velocidad no aumenta la intensidad: Esto quiere decir que no te empeñes en aumentar más y más la velocidad del “pitch” del equipo musical porque van a ser mucho mayores los riesgos de lesión por no utilizar una técnica adecuada que el aumento de intensidad que puedas conseguir
Amplitud de movimientos: Es lo que debería sustituir a la velocidad musical. La clave de tener una clase de aeróbic intensa reside en muchas ocasiones en aumentar los desplazamientos y movimientos, no en hacer una clase de step sin step.
Incluye movimientos de tren superior (brazos): No tienen por qué ser los típicos brazos imposibles propios del aeróbic de competición, sino unos más adecuados al estilo de la sesión que desarrolléis
Adecuar la dificultad coreográfica al nivel de la clase: Otro de los problemas de las clases dirigidas reside en la diferencia de niveles que pueda haber entre los alumnos (hablando en cuanto a asimilación de coreografías). Las transiciones o progresiones fluidas así como no complicarse la vida más de lo que toca hará que los alumnos no se pierdan y, en consecuencia, no se paren